Días de lluvia en mi ciudad, por fin después de tanta sequía... lo malo es que me hacen ponerme sentimental tirando a nostálgica y hacen que me apetezca que Yolotl sea lesbiana (que ni de chiste), tener mi propio espacio (que no será posible por mucho tiempo) o por lo menos ir al cine... pero no ha llegado el día de pago y eso me recuerda que tampoco me van a subir el sueldo por lo pronto.
En fin, que nada es para siempre, ¿verdad?
Por lo menos puedo decir que hemos logrado un rescate perruno fantástico gracias a la red de voluntarias del tipo "La noche de las narices frías" y de paso hemos conseguido adopciones no menos buenas...
Paciencia, ya me tocará echar de menos la lluvia cuando lleguen días y días de sol y temperaturas de cuarenta grados a la sombra...