Vaya por Dios, ¿todo este tiempo llevo sin escribir?
Pido perdón por haber dejado de visitar los blogs de mis amigas queridas, me puse a trabajar y de pronto mis días se redujeron a tres horas libres en las que tienen que caber dos paseos diarios con Indiana, la preparación de mi desayuno y comida del día siguiente, la preparación e ingesta de la cena de cada día, la previsión de la ropa que me podré al día siguiente... vamos, que estoy hecha una maquinita productiva como corresponde a alguien que nació y se crió en mi ciudad.
No todo es trabajo. Los fines de semana he ido al cine mucho más que en los últimos diez años; me he pegado un festín de películas de todos los niveles de calidad y he descubierto que dentro del cine, una vez que la luz se apaga, dejo de existir y soy capaz de sumergirme en esa trama y esas imágenes. Es como una droga que me hace olvidar todo por el tiempo que dura la película.
Al principio salir de la sala y volver a la realidad era muy duro. Poco a poco eso se ha ido matizando como suele suceder con todo en la vida.
Otra de mis novedades es que mis muelas de pronto comenzaron a desmoronarse. Eso sucede porque al dormir toda mi tensión se aloja en mis mandíbulas y la presión va resquebrajando las muelas... Uso desde hace tiempo una protección que en España se llama férula y acá se llama guarda, pero esa está también hecha polvo. Fui con la que era mi dentista antes de irme a vivir a España pero descubrí que en mi ausencia se ha convertido en una mercenaria que me hizo las cuentas del gran capitán (su presupuesto era mi sueldo de tres meses completito), y cuando le dije que estaba pasando una mala racha económica le dijo que no había problema que ahorrara y cuando estuviera lista para el desembolso, que volviera...
Salí de allí llorando e imaginándome a mi misma desdentada. A los pocos días mi sobrina Fe se puso malísima de una muela infectada y un amigo suyo le recomendó a un dentista rehabilitador y la atendió tan bien que me decidí a probar suerte con él.
Un ángel resultó ser el tipo. Uno de esos pocos que andan por allí que se ponen en lugar del paciente y se ponen la mano en el corazón y no en el bolsillo. Me ofreció rehabilitar mi mandíbula para corregir el problema de la presión, reconstruir mis muelas quebradas y hacerme una serie de guardas (férulas) protectoras con una técnica que él mismo está desarrollando. Y todo por menos de la mitad de lo que me iba a cobrar la otra pero además con la idea de que le vaya pagando según vaya pudiendo...
¡Me puse feliz! y mi felicidad me duró nada... a mi dentista lo asaltaron por quitarle el móvil y le dieron cinco disparos (es el riesgo de vivir en mi ciudad). No se murió pero perdió un metro de intestino (recibió dos disparos en el vientre, uno en el pecho, otro en un pie y otro en un brazo) y pasará un buen tiempo antes de que vuelva al trabajo. No me importa. Lo voy a esperar...
Hay muchas otras cosas que contarles pero espero conseguir llevar un ritmo de publicación aceptable, ¡me hacen mucha falta! Como le decía a farala el otro día, estoy atrapada en heterolandia...
También me acabo de encontrar con que ¡ya no funciona el reader de google! asi que tendré que poner barra lateral para darme cuenta de sus actualizaciones pero poco a poco...
Sean generosas y visítenme...
Mostrando entradas con la etiqueta inmersión cultural. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta inmersión cultural. Mostrar todas las entradas
lunes, 22 de abril de 2013
viernes, 21 de diciembre de 2012
La vida reseteada
Salí de Monterrey en marzo del 2007. En ese momento pensaba que mi futuro estaría en España por muchos años y que volvería de visita o cuando fuera viejecita a retirarnos en mi ciudad. Mi ex y yo fantaséabamos con eso... ese futuro se fue diluyendo poco a poco, especialmente cuando comenzaron los fortísimos problemas de seguridad en Monterrey y finalmente cuando mi ex me mandó a tomar viento fresco.
Cuando yo veía las noticias de ejecuciones, tiroteos, asaltos, enfrentamiento armados, ejército patrullando las calles, bloqueos de las avenidas, personas colgadas de los puentes, secuestros, desapariciones y demás actos propios de la delicuencia organizada y de la guerra contra el narcotráfico, lloraba. Cuando hablaba con mi gente y me decían que se consideraban afortunados cada noche cuando se acostaban porque eso significaba que habían tenido suerte un día más, me dolía el alma de saberlos en semejante peligro.
Las cosas siguieron así durante muchos meses, años. Desde la distancia me parecía que mi gente se acostumbraba a vivir con normalidad en un estado de guerra. A asumir las muertes como algo que estaba allí y que le podía tocar a cualquiera. Al cabo del tiempo hubo un hecho más violento que todos los anteriores y ese pareció ser el nudo de la trama de horror en que se había sumido Monterrey. A partir de eso hubo algo así como un clima de violencia sostenida pero no creciente y después de las elecciones nacionales más recientes poco a poco las cosas parecen haberse ido calmando (aunque esto lo digo bajito para no despertar a los demonios).
Por mucho tiempo, cuando yo pensaba que mi vida seguiría al lado de mi ex, decía y repetía que la ciudad de la que había salido no existía ya y que era una pena pero que yo no tenía a dónde volver... en esaconvicción estaba cuando de pronto mi mundo desapareció y yo me quedé colgada de la brocha... y me di cuenta que existiera o no, Monterrey era el único sitio a donde me podía dirigir. Le anuncié a mis amigas y a mi ex que regresaba. Ella se sorprendió mucho, no sé si pensaba que me quedaría ne un lugar donde no tenía trabajo ni forma de salir adelante pero desde luego yo sentía que si había alguna parte donde podría conseguir trabajo era donde había dejado mis raíces y mis contactos. Mis amigas me dijeron que les dolía dejar de verme o tenerme cerca pero que me entendían y que era afortunada porque era una oportunidad de comenzar de nuevo desde cero.
Emprendí pues el regreso con un saquito de miedos que no expresé a nadie de manera total. Miedo a no poder salir de paseo con mi perra, miedo a no poder salir adelante, a tener que ser una carga para mi hermana, miedo, miedo y miedo.
Como esa sensación normalmente me impulsa a moverme y nunca me ha paralizado, antes de viajar ya me había conseguido un trabajo de fijo y dos trabajitos extra. Esa parte estaba cubierta pero todo lo relativo a la seguridady a cómo encontraría a mi gente estaba bastante difuso.
Cuando llegué me encontré con que las cosasestaban efectivamente más calmadas y no solamente era una percepción desde fuera, sino que también algunas personas me lo comentaban. Me hice el hábito de pasear dos veces diarias con Indiana y las cosas en esos paseos han ido cada vez mejor. Incluso tengo ya un grupito de personas (y perros) conocidas en el parque.
Pero la mejor sorpresa me la he llevado con mi gente... y es que ¡me he encontrado con que todos mis amigos y familiares ahora son mucho más felices que antes! y más fuertes. Un amigo me contó de la vez que quisieron asaltarlo y de pronto se encontró con cinco tipos con pistolas rodeando su coche y diciéndole que se bajara y se los entregara y cómo pudo salir pitando ileso cuando se distrajeron con un ruido y pensaron que era la policía. Mi mejor amiga me contó cuando un joven con una pistola la asaltó cuando sacó dinero de un cajero y que ella se hizo cargo de la situación porque le tocó un ratero armado pero inexperto y tembloroso y ella decidió que con uno que estuviera muerto de miedo era suficiente. También tengo el relato de otra amiga que recibió una llamada en mitad de la noche en la que le decían que en ese momento iban para su casa a matarla a ella y a sus hijos y ella decidió que estaba muy cansada, se acostó de nuevo y se durmió... y no pasó nada. Y así por el estilo casi todos tienen historias en las que sacaron a relucir un valor que no sabían que tenían y que a pesar de los pesares les ha permitido mantener la dignidad y plantarle cara a "los malos" que escomo llaman a los delincuentes, zetas y sicarios.
Evidentemente todo ese esfuerzo les ha dejado una secuela y es que ahora le dan importancia a las cosas que la tienen y en consecuencia son mucho más conscientes de lo bueno que tienen y disfrutan más. ¡Son felices! Están además muy orgullosos de su cultura, de su ciudad, de sus redes sociales y todos sin excepción me han dicho lo contentos que están de que haya regresado, que me quieren y que no estoy sola. Sentir que me integro en esta tribu de gente fuerte y valiente me ha emocionado más de una vez y admito que mi autoestima se está reforzando porque si esta gente que le ha plantado cara a una guerra me considera una de los suyos(porque lo soy) y me sostiene en su red (porque lo hacen) quiere decir que yo también soy fuerte, valiente y solidaria...
Aquí si se acabó el mundo y hay un cambio de era, es la vida reseteada.
Cuando yo veía las noticias de ejecuciones, tiroteos, asaltos, enfrentamiento armados, ejército patrullando las calles, bloqueos de las avenidas, personas colgadas de los puentes, secuestros, desapariciones y demás actos propios de la delicuencia organizada y de la guerra contra el narcotráfico, lloraba. Cuando hablaba con mi gente y me decían que se consideraban afortunados cada noche cuando se acostaban porque eso significaba que habían tenido suerte un día más, me dolía el alma de saberlos en semejante peligro.
Las cosas siguieron así durante muchos meses, años. Desde la distancia me parecía que mi gente se acostumbraba a vivir con normalidad en un estado de guerra. A asumir las muertes como algo que estaba allí y que le podía tocar a cualquiera. Al cabo del tiempo hubo un hecho más violento que todos los anteriores y ese pareció ser el nudo de la trama de horror en que se había sumido Monterrey. A partir de eso hubo algo así como un clima de violencia sostenida pero no creciente y después de las elecciones nacionales más recientes poco a poco las cosas parecen haberse ido calmando (aunque esto lo digo bajito para no despertar a los demonios).
Por mucho tiempo, cuando yo pensaba que mi vida seguiría al lado de mi ex, decía y repetía que la ciudad de la que había salido no existía ya y que era una pena pero que yo no tenía a dónde volver... en esaconvicción estaba cuando de pronto mi mundo desapareció y yo me quedé colgada de la brocha... y me di cuenta que existiera o no, Monterrey era el único sitio a donde me podía dirigir. Le anuncié a mis amigas y a mi ex que regresaba. Ella se sorprendió mucho, no sé si pensaba que me quedaría ne un lugar donde no tenía trabajo ni forma de salir adelante pero desde luego yo sentía que si había alguna parte donde podría conseguir trabajo era donde había dejado mis raíces y mis contactos. Mis amigas me dijeron que les dolía dejar de verme o tenerme cerca pero que me entendían y que era afortunada porque era una oportunidad de comenzar de nuevo desde cero.
Emprendí pues el regreso con un saquito de miedos que no expresé a nadie de manera total. Miedo a no poder salir de paseo con mi perra, miedo a no poder salir adelante, a tener que ser una carga para mi hermana, miedo, miedo y miedo.
Como esa sensación normalmente me impulsa a moverme y nunca me ha paralizado, antes de viajar ya me había conseguido un trabajo de fijo y dos trabajitos extra. Esa parte estaba cubierta pero todo lo relativo a la seguridady a cómo encontraría a mi gente estaba bastante difuso.
Cuando llegué me encontré con que las cosasestaban efectivamente más calmadas y no solamente era una percepción desde fuera, sino que también algunas personas me lo comentaban. Me hice el hábito de pasear dos veces diarias con Indiana y las cosas en esos paseos han ido cada vez mejor. Incluso tengo ya un grupito de personas (y perros) conocidas en el parque.
Pero la mejor sorpresa me la he llevado con mi gente... y es que ¡me he encontrado con que todos mis amigos y familiares ahora son mucho más felices que antes! y más fuertes. Un amigo me contó de la vez que quisieron asaltarlo y de pronto se encontró con cinco tipos con pistolas rodeando su coche y diciéndole que se bajara y se los entregara y cómo pudo salir pitando ileso cuando se distrajeron con un ruido y pensaron que era la policía. Mi mejor amiga me contó cuando un joven con una pistola la asaltó cuando sacó dinero de un cajero y que ella se hizo cargo de la situación porque le tocó un ratero armado pero inexperto y tembloroso y ella decidió que con uno que estuviera muerto de miedo era suficiente. También tengo el relato de otra amiga que recibió una llamada en mitad de la noche en la que le decían que en ese momento iban para su casa a matarla a ella y a sus hijos y ella decidió que estaba muy cansada, se acostó de nuevo y se durmió... y no pasó nada. Y así por el estilo casi todos tienen historias en las que sacaron a relucir un valor que no sabían que tenían y que a pesar de los pesares les ha permitido mantener la dignidad y plantarle cara a "los malos" que escomo llaman a los delincuentes, zetas y sicarios.
Evidentemente todo ese esfuerzo les ha dejado una secuela y es que ahora le dan importancia a las cosas que la tienen y en consecuencia son mucho más conscientes de lo bueno que tienen y disfrutan más. ¡Son felices! Están además muy orgullosos de su cultura, de su ciudad, de sus redes sociales y todos sin excepción me han dicho lo contentos que están de que haya regresado, que me quieren y que no estoy sola. Sentir que me integro en esta tribu de gente fuerte y valiente me ha emocionado más de una vez y admito que mi autoestima se está reforzando porque si esta gente que le ha plantado cara a una guerra me considera una de los suyos(porque lo soy) y me sostiene en su red (porque lo hacen) quiere decir que yo también soy fuerte, valiente y solidaria...
Aquí si se acabó el mundo y hay un cambio de era, es la vida reseteada.
viernes, 23 de noviembre de 2012
La odisea de Indiana y Luz
Nota: estoy escribiendo esta entrada en un teclado sin tildes ni enies, lo soento.
Este ha sido uno de los viajes mas accidentados de mi vida. En realidad el adjetivo justo es horrible.
Decidi volar desde Madrid para ahorrarle un trayecto en avion a Indiana ( mi perra). Los perros tienen que ir en una jaula en la panza del avion y eso es traumatico para ellos y supongo que aun mas para mi, Indiana es muy miedosilla y ha estado conmigo desde muy cachorra, tenia dos meses cuando la recogi de la calle y ahora tiene seis anios y medio.
Un dia antes mi ex nos llevo a Madrid en coche y esa noche la pasamos en casa de unos amigos suyos, solamente me acerque a casa de Farala para cenar con ella y con Chris. Estuvimos muy bien, muy tranquilas y tuve oportunidad de ver a Elenita y a Kali. En este punto debo disculparme porque debi buscar a algunas personas para despedirme pero mis ultimos dias en Espania fueron tan duros que sentia que tenia la fuerza contada para irme, lo siento Lenteja, lo siento Juli...
Al dia siguiente saque a Indiana de paseo, me duche, desayune y apenas estaba comentando con mi ex y su amiga cuando me llaman por el movil y me avisan de la agencia de viajes que el vuelo de Mexico DF a Monterrey estaba cancelado y la aerolinea me habia puesto en el primer vuelo de la maniana siguiente. Me darian hotel para pasar la noche, cena, desayuno y transportacion. Ese vuelo saldria a las seis y media de la maniana...
Como loca le pedi a la amiga de mi ex que me permitiera conectarme y le envie mensajes a mi hermana, a mi sobrina y a mi amiga D. Para que suoieran que no llegaria como estaba previsto sino hasta el dia siguuente y me fui con el corazon hecho nudo pensando en mi Indiana y si me la recibirian en el hotel.
Ya en Barajas (y despues de una super cola) me dijon en el mostrador que Indiana no estaba registrada para viajar y que mi comprobante de pago no estaba registrado. El avion ya estaba con todos los animales permitidos y que yo podia viajar pero ella no. Me puse bastante alterada, lo reconozco. Me enviaron a otro mostrador. Alli magicamente me dijeron que mi reserva si estaba cinfirmada y el pag regsitrado y que acababa de haber una cancelacion y que Indiana podia volar.
Documente el equipaje y me entere que mi vuelo tenia dos horas de retraso por "descanso del personal". Me citaron para una hora y media mas tarde para que entregara a Indiana... Mi ex dijo que ella habia quedado para comer y que ademas nk era capaz de esperar todo ese tiempo porque no soportaba ver como se iba Indiana (a mi que me parta un rayo, verdad?) y como se estaba atacnado le dije que se fuera... Cuando nos quedamos solas me puse a llorar de incredulidad de verme sola. Me sentia tan vulnerable que debo haberlo reflejado. Un senior mayos, ingles, vino y me consolo! Se permitio acariciarme una mejilla y decirme que lo sentia mucho. Se lo agradeci de todo corazon, necesitaba contacto humano.
Finalmente entregue a Indiana y tres horas despues iniciamos el vuelo. por fortuna dormi a ratos, no lo sabia pero me iba a hacer falta. Llegamos al DF sobre las diez de la noche y teniamos que pasar los controles sanitarios para poder meterla al pais. Yo me habia preparado con todos los requisitos que venian en Internet, pero me salieron conla novedad de que el certificado de salud que llevaba no era valido porque no tenia menos de diez dias de haber sido expedido y que la sulucion era que algun veterinario ,hiciera otro... Otro veteerinario? En el aeropuerto? A las doce de la noche? Casi lloro... Pero oh! Salvacion! Alli casualmente habia un veterinario que tanen llevaba un perro en el mism vuelo!... Y oh! Casualidad! alli lo conociany el me podia hacer el certificado... Claramente me estaban viend la caa de turista perono discuti. Estaba cansada y debil. Pague sin rechistar los 150 pesos que me pidio. De milagro llevaba yo dinero mexicano... Prueba superada, faltaba mas...
Fuimos a hacer cola para el transporte que nos llevaria al hotel. Cuando digo fuimos, me refiero a Indiana en su jaula (25 kilos), mi maleta(otros 25 kilos), mi equipaje de mano (10 kilitos mas) y mi agotada persona... Ya casi llegando a la metanos dice el encargado que el hotel esta lleno y que vayamos a que nos asignen otro... Por fortuna habia mas gente en la misma situacion y alguien se hizo cargo de escandalizar en la aerolinea. Nos dieron otr hotel, a las dos de la maniana estaba yo dandole de cenar a Indiana y cenand algo y misma. A las tres y media de la maniana me estaba duchando, a las cuatro pasaron por nosotras para llevarnos al aeropuerto de nuevo. A las seis y media salio el vuelo para Monterrey y a eso de las ocho (28 horas despues de haber salido de la casa de los amigos de mi ex) aterrizamos.
Con mi agotamiento y mi cargamento, sali a la sala de espera con las lagrimas preparadas para el reencuentro con mi hermana y oh! No estaba... Me di na vuelta por llegadas internacionales por si se habia confundido y nada... Sali a la calle porque pense que no tardaria y media hora despues seguia espeandola sin tener forma de comnicarme con ella... Y descubri que aun tenia energia para ponerme furiosa. Ya estaba yo ingeniando la manera de irme sin espera mas cuand llego de l mas tranquila... Finalmente llegamos a casa.
Supongo que si mi Indiana y y sobrevivimos todo esto, es porque somos unas chicas muy fuertes e intrepidas verdad? Seguiremos informando...
domingo, 14 de octubre de 2012
De cabeza
"Te estás quedando con un tipín que te van a piropear las mujeres por la calle".
Porque tú lo digas amiga. Sé que lo dices porque me quieres y me deseas ese futuro pero la verdad es que, aunque estoy menos gorda por el duelo (ni siquiera mucho), no me van a piropear las mujeres nin por la calle ni en privado... ¡que voy a meterme de cabeza a buguilandia!
En el argot gay de México, decir buga es decir heterosexual y aunque estadísticamente tenga que haber tantas lesbianas como en España, están muy bien escondidas.
En otra de mis vidas, en el siglo pasado, comencé a frecuentar el ambiente gay de mi ciudad. Cada fin de semana y a veces entre semana iba a la disco de moda muy ilusionada y con mis mejores galas. Me gustaba mucho ponerme una camiseta negra con letras doradas a la altura del busto que decía: "Why not?"
Me colocaba en un sitio donde fuera visible pero no tanto como para que yo no pudiera ver y me disponía a explorar a la concurrencia. Por cada ocho hombres había cuando mucho dos mujeres. Entre ellas, no recuerdo que hubiera término medio: o eran tan masculinas (del tipo macho) que hasta se ponían relleno en la entrepierna para simular paquete o eran tan hiperfemeninas (en plan barbie) que exhibían una actitud estilo "abeja reina".
Yo no encajaba porque además de no estar en ninguno de esos extremos, me gustaba jugar con la ambigüedad; llevaba el pelo relativamente largo pero anudado en una coleta bastante tirante, usaba camisetas como la que he descrito como reclamo para que se notara que tenía tetas (dos, una al lado de la otra, de tamaño ligeramente mayor a la media) o en su defecto una blusa escotada pero discreta. Usaba zapatos de tipo masculino y vaqueros. Yo me sentía bordada a mano pero ¡ninguna me miraba!
Escapaba de los estereotipos. Nunca encajé. El ambiente no era para mi. Yo no les gustaba a ellas y ellas no me gustaban a mi. Si había alguna otra "término medio" como yo nunca lo supe. Pronto me metí de cabeza en una relación que me duró casi ocho años con la primera lesbiana que conocí que no estaba tan dentro de los modelos... muy doloroso al final.
Cuando salí de esa relación comencé a conocer chicas por Internet (chat) con la desventaja para mí de que eran muy jóvenes y ahora vengo saliendo (a rastras) de un largo periodo de trece años de ir dando tumbos, sentimentalmente hablando, por la Península Ibérica.
No sé entonces, si las cosas en mi tierra siguen igual o han progresado. Tampoco sé si voy a tener ganas de volver a intentarlo antes de convertirme en una pasita. De momento estoy tan lastimada que no me apetece pero tengo un amigo que me conoce de muchos años atrás y me dice que una mujer tan intensa y con tan buen gusto como yo no es para estar sola (sic) y que seguramente hay por allí una mujer linda por allí esperando a que la vea...
Y es que encima no veo que haya blogs de mujeres lesbianas mexicanas solteras... ¿será que no les gusta escribir? mal vamos...
Viñeta fantástica de Ricardo Cucamonga. Su página está aquí
Porque tú lo digas amiga. Sé que lo dices porque me quieres y me deseas ese futuro pero la verdad es que, aunque estoy menos gorda por el duelo (ni siquiera mucho), no me van a piropear las mujeres nin por la calle ni en privado... ¡que voy a meterme de cabeza a buguilandia!
En el argot gay de México, decir buga es decir heterosexual y aunque estadísticamente tenga que haber tantas lesbianas como en España, están muy bien escondidas.
En otra de mis vidas, en el siglo pasado, comencé a frecuentar el ambiente gay de mi ciudad. Cada fin de semana y a veces entre semana iba a la disco de moda muy ilusionada y con mis mejores galas. Me gustaba mucho ponerme una camiseta negra con letras doradas a la altura del busto que decía: "Why not?"
Me colocaba en un sitio donde fuera visible pero no tanto como para que yo no pudiera ver y me disponía a explorar a la concurrencia. Por cada ocho hombres había cuando mucho dos mujeres. Entre ellas, no recuerdo que hubiera término medio: o eran tan masculinas (del tipo macho) que hasta se ponían relleno en la entrepierna para simular paquete o eran tan hiperfemeninas (en plan barbie) que exhibían una actitud estilo "abeja reina".
Yo no encajaba porque además de no estar en ninguno de esos extremos, me gustaba jugar con la ambigüedad; llevaba el pelo relativamente largo pero anudado en una coleta bastante tirante, usaba camisetas como la que he descrito como reclamo para que se notara que tenía tetas (dos, una al lado de la otra, de tamaño ligeramente mayor a la media) o en su defecto una blusa escotada pero discreta. Usaba zapatos de tipo masculino y vaqueros. Yo me sentía bordada a mano pero ¡ninguna me miraba!
Escapaba de los estereotipos. Nunca encajé. El ambiente no era para mi. Yo no les gustaba a ellas y ellas no me gustaban a mi. Si había alguna otra "término medio" como yo nunca lo supe. Pronto me metí de cabeza en una relación que me duró casi ocho años con la primera lesbiana que conocí que no estaba tan dentro de los modelos... muy doloroso al final.
Cuando salí de esa relación comencé a conocer chicas por Internet (chat) con la desventaja para mí de que eran muy jóvenes y ahora vengo saliendo (a rastras) de un largo periodo de trece años de ir dando tumbos, sentimentalmente hablando, por la Península Ibérica.
No sé entonces, si las cosas en mi tierra siguen igual o han progresado. Tampoco sé si voy a tener ganas de volver a intentarlo antes de convertirme en una pasita. De momento estoy tan lastimada que no me apetece pero tengo un amigo que me conoce de muchos años atrás y me dice que una mujer tan intensa y con tan buen gusto como yo no es para estar sola (sic) y que seguramente hay por allí una mujer linda por allí esperando a que la vea...
Y es que encima no veo que haya blogs de mujeres lesbianas mexicanas solteras... ¿será que no les gusta escribir? mal vamos...
Viñeta fantástica de Ricardo Cucamonga. Su página está aquí
sábado, 13 de octubre de 2012
Seguridad personal (gulp)
Como parte de mi estructura, siempre que he sabido que voy a ir a alguna parte trato de prepararme investigando cómo va a ser la temperatura, si hay lugares para visitar, ver el callejero, fotos... ubicarme, vaya.
En mi regreso a mi ciudad no podía ser menos. Ya me están enviando documentación de la Universidad donde voy a trabajar para que me vaya enterando de los programas educativos que maneja, de la historia de la institución, me han hablado ya de sueldo y condiciones de trabajo, de perspectivas de progreso profesional... ¡una maravilla! voy a ganar muy poco dinero pero el trabajo es interesante y el horario muy bueno con lo que me quedará tiempo libre suficiente como para hacer otras cosas. Eso me tiene muy entusiasmada.
También estoy hablando ya con mis amigos; este año a través del facebook (que lo carga el diablo) me reencontré con mis compañeros de la Normal (magisterio) y con algunos tengo cerca de treinta años de no verme... a los que me interesan les he dicho que soy lesbiana y lo que he estado haciendo en España este tiempo. Como es natural, todos me han dicho que les da igual (y eso que dos de mis amigas son super católicas) y que lo que les interesa es que yo sea feliz... como en diciembre ya espero estar allí y habrá una reunión de nuestra generación ya estoy poniéndome de acuerdo con un amigo que toca muy bien la guitarra para que les demos la sorpresa a los demás de cantar una canción muy ñoña pero que nos encanta y que se llama México de vez en cuando.
La parte que tiene que ver con el título de este post viene ahora... porque además de todo lo anterior que es bonito y alentador, también me ha dado por leer todos los días el periódico más famoso de mi tierra... y las noticias son entre horribles y espeluznantes en lo que se refiere a la seguridad pública. Hoy, por ejemplo, me he descubierto a mi misma cavilando acerca de qué sería mejor llevar en el bolso: si un spray de gas pimienta o ese inmovilizador eléctrico de 10000 voltios tan mono y que puede dejar a mi potencial asaltante y/o violador fuera de combate y convulsionando mientras yo pongo pies en polvorosa.
También me he encontrado con que en ese mismo periódico en su versión digital te ofrecen videos muy instructivos acerca de cómo defenderte si te atacan con una pistola, con un arma blanca o a mano limpia; si te agreden por la espalda o de frente, si consiguen tumbarte. En todos parece ser muy importante que una vez desestabilizado el agresor, seas capaz de darle un buen golpe en el oído para dejarlo tambaléandose y puedas correr como alma que lleva el diablo antes de que se recupere.
En ese sentido, es una suerte que este duelo me haya quitado el hambre y lleve ya avanzados unos cuantos kilitos a la baja porque por lo que se ve, estar delgada y ser capaz de correr no será cuestión de estética ni para prevenir un hipotético infarto más allá de los 60, sino para que la semana que llegue a mi tierra y me trate de "estrenar" un violador no pueda conmigo...
Odio tener que hablar así de mi ciudad pero si lo que dicen es verdad, que parece que no hay motivo de duda, el paralizador, el acondicionamiento físico, las técnicas de defensa personal y tres turnos de ángel de la guarda serán necesarios. Por otra parte, quiero escribir estas cosas y que las lean todas las que frecuenten este blog... la seguridad que se respira en las calles de España es un tesoro que deberían valorar y proteger.
Me parece tan injusto que las mujeres tengamos que ir con miedo por la calle, que tengamos que aprender cómo defendernos como si la ciudad fuera tierra de nadie... si es la capital industrial de un país que tiene una de las economías emergentes más potentes del mundo, caray...
En fin, que esto es parte del cambio de vida que tendré y vale la pena documentarlo. Al poco tiempo de vivir allá me resultará natural...
En mi regreso a mi ciudad no podía ser menos. Ya me están enviando documentación de la Universidad donde voy a trabajar para que me vaya enterando de los programas educativos que maneja, de la historia de la institución, me han hablado ya de sueldo y condiciones de trabajo, de perspectivas de progreso profesional... ¡una maravilla! voy a ganar muy poco dinero pero el trabajo es interesante y el horario muy bueno con lo que me quedará tiempo libre suficiente como para hacer otras cosas. Eso me tiene muy entusiasmada.
También estoy hablando ya con mis amigos; este año a través del facebook (que lo carga el diablo) me reencontré con mis compañeros de la Normal (magisterio) y con algunos tengo cerca de treinta años de no verme... a los que me interesan les he dicho que soy lesbiana y lo que he estado haciendo en España este tiempo. Como es natural, todos me han dicho que les da igual (y eso que dos de mis amigas son super católicas) y que lo que les interesa es que yo sea feliz... como en diciembre ya espero estar allí y habrá una reunión de nuestra generación ya estoy poniéndome de acuerdo con un amigo que toca muy bien la guitarra para que les demos la sorpresa a los demás de cantar una canción muy ñoña pero que nos encanta y que se llama México de vez en cuando.
La parte que tiene que ver con el título de este post viene ahora... porque además de todo lo anterior que es bonito y alentador, también me ha dado por leer todos los días el periódico más famoso de mi tierra... y las noticias son entre horribles y espeluznantes en lo que se refiere a la seguridad pública. Hoy, por ejemplo, me he descubierto a mi misma cavilando acerca de qué sería mejor llevar en el bolso: si un spray de gas pimienta o ese inmovilizador eléctrico de 10000 voltios tan mono y que puede dejar a mi potencial asaltante y/o violador fuera de combate y convulsionando mientras yo pongo pies en polvorosa.
También me he encontrado con que en ese mismo periódico en su versión digital te ofrecen videos muy instructivos acerca de cómo defenderte si te atacan con una pistola, con un arma blanca o a mano limpia; si te agreden por la espalda o de frente, si consiguen tumbarte. En todos parece ser muy importante que una vez desestabilizado el agresor, seas capaz de darle un buen golpe en el oído para dejarlo tambaléandose y puedas correr como alma que lleva el diablo antes de que se recupere.
En ese sentido, es una suerte que este duelo me haya quitado el hambre y lleve ya avanzados unos cuantos kilitos a la baja porque por lo que se ve, estar delgada y ser capaz de correr no será cuestión de estética ni para prevenir un hipotético infarto más allá de los 60, sino para que la semana que llegue a mi tierra y me trate de "estrenar" un violador no pueda conmigo...
Odio tener que hablar así de mi ciudad pero si lo que dicen es verdad, que parece que no hay motivo de duda, el paralizador, el acondicionamiento físico, las técnicas de defensa personal y tres turnos de ángel de la guarda serán necesarios. Por otra parte, quiero escribir estas cosas y que las lean todas las que frecuenten este blog... la seguridad que se respira en las calles de España es un tesoro que deberían valorar y proteger.
Me parece tan injusto que las mujeres tengamos que ir con miedo por la calle, que tengamos que aprender cómo defendernos como si la ciudad fuera tierra de nadie... si es la capital industrial de un país que tiene una de las economías emergentes más potentes del mundo, caray...
En fin, que esto es parte del cambio de vida que tendré y vale la pena documentarlo. Al poco tiempo de vivir allá me resultará natural...
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
